| Elena's profileMi ventana abiertaBlogLists | Help |
Mi ventana abiertaMe gustaría que miraras por ella y me dijeras lo que ves... |
||||||
|
March 21 PALABRAS QUE SE HACEN VIDA (SEXTA SEMANA)LITURGIALA LITURGIA DE LAS HORASDetrás de cada manera de celebrar hay una espiritualidad. La oración litúrgica de la Iglesia se desarrolla de manera continuada a través del año litúrgico. El año litúrgico puede dividirse en tiempos semifuertes, débiles, fuertes y fortísimos. Estos distintos caracteres de los tiempos litúrgicos se notan en los tiempos semifuertes y fuertes, en todos los textos y horas: en los himnos, las antífonas, las lecturas, las preces, etc. En cambio, en el largo Tiempo Ordinario, estas alusiones a la espera del Señor se ven más en el Oficio de Lecturas, en las oraciones finales de cada Hora y en la antífona del Cántico Evangélico de los domingos, ya que los demás textos están engarzados en un ritmo de cuatro semanas que se repiten cíclicamente. Además del ritmo anual de los tiempos débiles y fuertes, la Liturgia de las Horas contiene un ritmo mensual de cuatro semanas. Junto con el año litúrgico y el salterio mensual, la Liturgia comprende el recuerdo de los santos y de los hechos memorables de la vida del Señor, o de la Virgen, o de la Iglesia. Los textos de dentro de cada semana también tienen su propio ritmo, que va de domingo a sábado recorriendo la semana el triple acento en el dolor del pecado, el silencio de la espera y la alegría de la salvación: El domingo tiene un carácter glorioso siempre, incluso en Cuaresma, en recuerdo de la Santa Resurrección, recuerdo que no debe empañarse con ninguna penitencia ni dolor. El lunes los salmos aluden generalmente a las contrariedades de la vida, la persecución, las dificultades. El martes los salmos "responden" con acción de gracias al día anterior por la salvación providencial que Dios nos ofrece. El miércoles tiene un carácter semipenitencial. El jueves los salmos recuerdan la gloria que nos espera, generalmente aludiendo a Sión, Jerusalén, el Templo, etc. El viernes tienen un carácter fuertemente penitencial, aunque a la noche culminan en acción de gracias por él. El Sábado es un día de espera y silencio, y simultáneamente marianos (lo propio de la Virgen es precisamente su silencio expectante y esperanzado). Dentro de cada día se suceden las Horas, que se dividen en dos: Mayores y Menores. Las Horas Mayores son las dos que contienen el Padrenuestro: Laudes y Vísperas, y que junto con la Misa dan su ritmo celebratorio de tres momentos fuertes en cada día: Laudes es oración de la mañana, sus textos aluden al día que comienza, con su esperanza y también con su desafío. Vísperas es oración del atardecer-noche, sus textos aluden al fin de la jornada activa, en la que hemos visto actuar en nuestra vida al Señor, por lo que hay un fuerte acento en la acción de gracias. Las Horas Menores son: Oficio de Lecturas, Hora Intermedia y Completas. LA ORACIÓN DE SANTA PAULA MONTALSi no volvéis a ser como niños… no entraréis en el Reino de los Cielos. Esto es un don que recibimos. Hacerse como niños es vivir a la intemperie, el recuerdo de nuestras faltas nos lleva a no apoyarnos en nuestra fuerza, que es pura flaqueza y habla de flaqueza y de amor. El Reino viene a nosotros, se abaja y yo lo acojo por la misericordia de Dios. Si uno no quiere no entra en el banquete del Reino. Si no volvéis a ser como niños… …no entraréis en el Reino de los Cielos
Señor, grandeza de los humildes, que elegiste a Santa Paula Montal, virgen, para dar testimonio con su palabra y obra de tu amor salvador a la familia y a la sociedad, por medio de la promoción integral de la mujer y de la educación cristiana de la niñez y juventud; concédenos, por su intercesión, imitarla en el seguimiento de Cristo Maestro y llegar a los gozos eternos de tu Reino.
Elena de Francisco Jiménez, Sch. P. Arenys de Mar, 7 de febrero de 2009 February 27 PALABRAS QUE SE HACEN VIDA (25 DE FEBRERO DE 2009)
COMUNIDAD
PALABRAS QUE SE HACEN VIDA (EJERCICIOS ESPITUALES)EJERCICIOS ESPIRITUALESLos Ejercicios Espirituales son un tiempo de paz, de encuentro con el Señor, de silencio interior; el silencio tiene razón de ser por respetar el tiempo de la otra persona pues el ritmo del camino es muy personal. ORIENTACIONES PARA LA ORACIÓN
ORIENTACIONES PARA LA VIDA COTIDIANACuando la realidad se presenta desolada, discernir es examinar mis perezas; la realidad nos pone a prueba, nos tienta en nuestro seguimiento del Señor en nuestras motivaciones. Hemos entrado en la Vida Religiosa para intentar que el otro sea más feliz, queremos poner nuestra vida al servicio de las criaturas y la felicidad propia viene por añadidura. San Ignacio convierte la desolación en oportunidad del Espíritu Santo, en tiempo de gracia porque la realidad pone a prueba por qué estamos en el servicio. Agradecer el don y pedir fortaleza en la desolación. Aunque la realidad rota nos produzca tristeza, nos podemos mudar contra la desolación. El riesgo es creer que hay dos realidades con la misma fuerza, es preciso no dejarse arrastrar por el derrotismo y tampoco simplificar, aunque la realidad es compleja, pues, cuando se percibe la realidad desolada, lo más fácil es simplificar el análisis de lo que pasa y buscar un culpable. Es preciso examinar lo que acontece y orar por ello mirándolo con los ojos de Jesús. Cuando examinamos lo que ocurre y lo oramos, se nos ocurren cosas que llevan consigo más penitencia y abnegación que quedarse lamentándose. Poner los ojos fijos es contemplar cómo Jesús se sitúa en la vida. Inconscientemente Jesús se convierte en un modelo a imitar, el Evangelio no es un moral de comportamiento, no es medirse con la imagen ideal. El Evangelio es para vivirlo y disfrutarlo, Jesús es el Hijo de Dios vivo, la misericordia de Dios que convoca desde lo que soy cuenta con lo que soy. Es fundamental el “Ven conmigo” en el seguimiento, Él cuenta con lo que cada uno somos y contagiarse de sus sentimientos para hacerlo con Él y a su manera. Contemplar es no precipitarse sobre el relato evangélico, no darlo por sabido, por eso es preciso entrar en la Palabra con reverencia para que el Señor pueda hablarme, pues si nos precipitamos no dejamos a Jesús que me exprese quién es Dios ni quien es ser hombre o mujer. También es disposición del corazón de orar con mucha humildad, pidiendo que el Señor me configure. Cuando contemplo la naturaleza me dejo conmover por ella y no pienso si hubiera podido ser el creador, sin embargo, cuando contemplamos a Jesús con frecuencia nos preguntamos y nos decimos que no somos capaces. Contemplar el pedirle al Señor que nos contagie y nos configure, es fiarse de la capacidad que tiene Jesús de conmovernos por dentro. El criterio más fecundo en el discernimiento, junto con la acción de gracias es que en todas las etapas de la vida, todos tenemos temores y miedos, unos comunes y otros de cada uno. San Ignacio invita a enfrentar los temores, ponerlos delante para que no se apoderen. Lo peor es vivir engañado, por eso hay que elaborarlos, para no construir la vida en falso. Es importante también comunicarse, pues el seguimiento del Señor no se hace en solitario y comunicar alivia, serena y pacífica. [1] Mateo 11,25-30; Lucas 6,46-49; 1 Corintios 10,4. [2] Deuteronomio 8,7-9,6; Lucas 7,36-50; 18,9-14; Salmo 103. [3] Lucas 5,1-11; 1,26-56- [4] Mateo 4,1-11; 5,1-12. [5] Lucas 7,11-16; 8,40-56; 13,10-17; Marcos 3,1-6. [6] Lucas 15,11-32; Mateo 20,1-16. [7] Marcos 8,27-33; 9,30-37; 10,32-45. [8] Juan 10,1-18; 13,1-15,27; 18,1-19,24. [9] Juan 20,11-18; Lucas 24,13-35; Juan 20,19-29; 21,1-19. February 16 PALABRAS QUE SE HACEN VIDA (OCTAVA SEMANA)CONSTITUCIONES Y REGLAS
Madre Paz de Moraza escribió el libro Origen y Espíritu, en el que habla del comienzo de la Escuela Pía, la partida de nacimiento y de bautismo de nuestro Pío Instituto tanto del prólogo como del capítulo duodécimo, que hace de conclusión, podemos entresacar algunos aspectos fundamentales que hoy siguen siéndolo como lo eran en el principio del Instituto: · Dios nos consagra y nos santificamos en el ministerio de la enseñanza; · En ninguna época ha faltado Cristo, verdadero fundador de las Escuelas Pías; · Nuestra vocación no está definida, es preciso explorar en la oración todos los días la voluntad del Señor; · Si nos separamos del espíritu original, nos apartamos de nuestra vocación, si olvidamos nuestra tradición y nuestro origen, renunciamos a la razón de ser de nuestro Instituto y perdemos la referencia eclesial Estos días han sido densos, de reflexión y de trabajo intenso. El trabajo de estos días sobre el texto de las Constituciones se ha enriquecida con la experiencia que cada una tiene intentando hacerlas vida. Hemos descubierto la riqueza y la continuidad entre el Evangelio y las Constituciones y la posibilidad de orar con las Constituciones y de convertir las Constituciones en oración. Dentro de las Constituciones hemos comentado los puntos fundamentales que sitúan al Instituto en la Iglesia, que nos ayudan a vivir la fraternidad en el seguimiento de Cristo en Comunidad y que se expresan mediante la vivencia de los votos y en nuestra misión en la Iglesia. Como en el tema de la Oración, María también es una figura fundamental en nuestras Constituciones, terminamos el trabajo de estos días orando distintos textos de los Santos Padres y de las Constituciones. Lo reflexionado durante estos días nos da pistas para responder cada día a la llamada que Dios nos hace. ¡¡GRACIAS, SEÑOR, POR LA VOCACIÓN ESCOLAPIA!! February 14 PALABRAS QUE SE HACEN VIDA (SÉPTIMA SEMANA)
ORACIÓN ESCOLAPIATenemos una gran historia que construir, no podemos quedarnos en lo que fuimos. Estos días hemos contemplado el camino seguido por Paula Montal, hemos mirado con cariño y gratitud nuestra tradición de mujeres orantes y hemos tratado de potenciar nuestro modo de oración de modo que nos lleve a ser místicas y profetas. La oración es una relación con nuestro Dios en la que acogemos su mirada de amor que transforma nuestra vida, en la que aprendemos a mirarnos y a mirar como nos mira Dios, en la que aprendemos a amarnos y a amar como nos ama Dios, en el que descubrimos donde está nuestro verdadero valor y el valor de cada ser humano; es un encuentro que transforma, la intimidad supone autenticidad; oramos en ambiente de fe, que es fiarse y adherirse a alguien, conscientes, estando despiertos y atentos. La persona mística es aquella que vive el misterio, el sentido de la vida, la mística cristiana es vivir el misterio de la vida desde Dios. Orar es distinto que rezar. Dos ejes importantes de la oración son la consciencia y la fe. La responsabilidad de la propia formación es de cada una, pero no podemos olvidar que la oración es don de Dios, que es el Espíritu quien ora al Padre en nosotras y hace que nuestra vida se vaya transformando según Jesús. CAMINANDO CON MARÍAMadre Paula aprendió de María a orar y a ser maestra de oración. María es central en la experiencia cristiana en relación a Jesús. Dios la fue preparando a lo largo de su vida para lo que le va a pedir después. Madre Paula no sólo aprendió el amor entrañable a la Madre de Dios en su familia y en su pueblo. Su encuentro con Calasanz alimentó y afianzó esta dimensión en ella. La escolapia tiene que… ü tener devoción a María, ü acudir a la Virgen, ü tener a María como modelo, ü imitar a María en su silencio, ü imitar a María en su humildad, ü imitar a María en la unión fraterna. El Régimen Interior indica que al ingresar una joven al postulantado, la Maestra de postulantes o de Novicias la lleva a la capilla para presentarla a la Santísima Virgen y ofrecérsela a su servicio y se dice una oración dirigida a Jesús, a María y a Calasanz en la que la postulante pide, entre otras cosas, como ellas (vuestras hijas) me consagro hoy a vuestro santo servicio. A las novicias les indica que, en la Visita a la Santísima Virgen, den cuenta a nuestra divina Madre de todo lo que les ha sucedido durante la semana; comuníquenle las penas y alegrías; pídanle que les conceda la gracia de ser sus verdaderas hijas que les enseñe a conocer y a amar a Jesús. LA DEVOCIÓN MARIANA HOYEn nuestra oración nos dirigimos a Dios Padre o a Jesucristo por medio de María. María ha sido propuesta siempre por la Iglesia como modelo, para que los fieles la imiten porque… ü en sus condiciones de vida ella se adhirió total y responsablemente a la voluntad de Dios, ü acogió su Palabra y la puso en práctica, ü su acción estuvo animada por la caridad y el espíritu de servicio. ü fue la primera y más perfecta discípula de Cristo. VIVIR EN LA PRESENCIA DE DiosPara Paula Montal orar era mantenerse todo el día en la presencia de Dios y buscar algún “ratito” para conversar con el Esposo, para recrearnos con Él. Las primeras escolapias mantenían la conciencia amorosa de la presencia de Dios, de lo que ya es, de que Dios está, en medio de los trabajos cotidianos de la escuela. La mejor pedagogía es aquella que nos lleva al encuentro con Jesucristo, aquella que hemos de practicar para acercar mejor a los niños a Dios. Madre Paula era una mujer enamorada de dios, cuyo anhelo era unirse con su Amado y es desde este deseo de su corazón desde donde vive los pequeños detalles de la vida diaria, todo era ocasión para elevar el corazón a Dios; ella decía: En la oración de la mañana hemos de procurar encender el braserillo del amor de Dios y conservando el rescoldo durante el día, basta en la oración de la tarde apartar las cenizas para que arda de nuevo. En la visita a Jesús sacramentado y a la Santísima Virgen que realizaban diariamente, la visita además de rezar por las niñas, renovaba los votos. Se recomienda, entre otras cosas, ser fieles a la oración, al tiempo señalado en las Constituciones y que la motivación sea Dios. Dios no llama a los capacitados, capacita a los que llama, por eso al final del día hemos de tomar conciencia de lo que Dios ha hecho conmigo en el día que termina, es releer la historia bajo la mirada amorosa de Dios. CUIDAR EL ENCUENTROLa oración hay que cultivarla, toda semilla lleva en sí todo lo necesario para germinar y dar fruto, pero necesita de la mano de un labrador que la plante, la cuide, cave alrededor de ella, la riegue, la acompañe en su desarrollo hasta que llegue a ser lo que está llamada a ser. ¡Lo que soy, eso quiero ser! Como escolapias estamos llamadas a cultivar la semilla de la oración que Dios ha puesto en nuestro corazón y también a acompañar a los niños, jóvenes, familias, etc., para que en ellos llegue a plenitud el don que Dios les regala. Estamos llamadas a ser mujeres orantes y maestras de oración pues todo lo que se hace en la Escuela Pía repercute en la educación. El Régimen Interior decía que la oración es un medio, el más poderoso, para adquirir las virtudes del profesorado, triunfar de los genios díscolos y practicar con grandes ventajas el magisterio. La oración, el estudio de los libros pedagógicos y los consejos de los superiores son fuentes abundantísimas donde la Religiosa Escolapia hallará cuanto necesite para suministrar a sus alumnas el pan de la piedad y de la inteligencia, y llenar cumplidamente su preciso lema: Piedad y Letras. En otro lugar decía: pídanle todos los días que nos alcance del Señor para todas y cada una de sus hijas, su verdadero espíritu de oración, humildad, sencillez y amor al trabajo. Hagánle también con frecuencia una súplica especial para que no desaparezca jamás en nuestra Congregación este espíritu que él mismo implantó al fundar las Escuelas Pías. LA ORACIÓN EN LAS CONSTITUCIONES Y REGLASLas Constituciones no son una ley de observancia, ni una ley de justificación ni un camino perfeccionista. Son un proyecto de vida, un lugar de experiencia de Dios, un modo de encarnar el Evangelio al estilo de Madre Paula, un espacio para el discernimiento. Han de ser vividas como un camino donde la fuerza de Dios se refleja en la debilidad del hombre. Dios nos llama a seguir el camino descendente de Jesús, experimentar, a un tiempo, mi debilidad y la grandeza de Dios. La oración viene presentada como una comunicación, un diálogo, un encuentro permanente y activo entre la persona y la Trinidad. Las Constituciones y Reglas nos indican con muchas claridad cual debe ser el fin último de nuestra vida de oración: unirnos como hermanas para que nuestra vida llegue a ser una liturgia y así alcanzar con mayor plenitud la gloria de Dios y nuestra santificación. En las Constituciones encontramos algunas actitudes: § confianza filial en Dios, § identificación con Cristo, § docilidad al Espíritu Santo, § dedicación a la Madre de Dios, § algunas virtudes características: o Piedad y Santo Temor de Dios, o Pobreza y humildad, o Caridad y paciencia, o Entrega y abnegación, o Diligencia y sencillez, o Amor y generosidad, o Esperanza y alegría. El principal fruto de la oración es el conocimiento de Dios y de sus planes y la vida de intimidad con el Señor. Desde ese conocimiento y esa unión íntima, podemos aceptar en la fe todos los acontecimientos como regalos venidos de la mano del Padre y asociarnos al misterio redentor de Cristo. Es necesario orar sin desfallecer, orar siempre, sin desanimarse; acoger y procurar momentos de oración. En la Eucaristía hay una llamada a vivir el misterio pascual de Cristo. La mirada del Padre sobre lo escondido nos vivifica. En el Régimen Interior, las primeras escolapias daban algunos “Avisos que sirvan de norma para los Reglamentos Generales de Nuestros Colegios”, que hoy siguen de actualidad. Elena de Francisco Jiménez, Sch. P. Arenys de Mar,
12 de febrero de 2009
|
|||||
|
|